España se hiela de frío. Estamos viviendo una situación anormal ya que muchas zonas del país se están registrando entre 4 y 7 grados por debajo de lo habitual en estas fechas y prácticamente en todas las zonas del territorio nacional están sufriendo los estragos causados por las bajas temperaturas, con valores en negativo, que pueden afectar a nuestra salud si no tenemos en cuenta una serie de recomendaciones y consejos básicos para contrarrestarla.

En primer lugar, es necesario saber quiénes están más expuestos a las bajas temperaturas:

· Personas mayores.

· Recién nacidos.

· Personas sin recursos o en situación de precariedad.

· Personas con enfermedades agudas o crónicas.

· Aficionados al deporte al aire libre.

Estas son algunas de las recomendaciones básicas para intentar protegerse de la incidencia del frío:

· Abrigarse bien y evitar la exposición prolongada al frío.

· Prestando especial atención a zonas del cuerpo como la cabeza, el cuello, manos y pies.

· Realizar comidas calientes que aporten la energía necesaria.

· También consumir bebidas calientes que ayuden a mantener la temperatura corporal.

· Limitar las actividades exteriores, especialmente si se pertenece a algún grupo de riesgo.

· Revisar con atención el estado de la instalación eléctrica para prevenir situaciones peligrosas que puedan ocasionar riesgo de incendio, al igual que con las estufas de gas o chimeneas de leña.

· En plena campaña de vacunación contra la gripe se recomienda que las personas que se encuentran en los grupos de riesgo acudan a su centro médico para vacunarse y así prevenir dicha patología.

Congelación e hipotermia: ¿qué hacer?

El frío extremo puede provocar dos efectos directos: la congelación y la hipotermia. Por ello es conveniente prestar atención a cualquier síntoma que nos haga sospechar de que algo no marcha bien:

· En el caso de la congelación superficial, que afecta principalmente a las mejillas, orejas y dedos, los síntomas más frecuentes son el enrojecimiento de la piel, hormigueo y una sensación dolorosa de picor o quemadura.

· Si se sufre congelación profunda, tanto la piel como los músculos o huesos se congelan y los síntomas son transformación de la piel dura y blanca, que podría derivar en úlceras o gangrena.

· Para proteger a una persona víctima de la congelación hay que trasladarla a un lugar cálido, quitarle cualquier prenda ajustada y la ropa húmeda, secarla y abrigarla.

· Si se dispone de ayuda médica cercana hay que envolver las zonas afectadas con compresas estériles, sin olvidar separar los dedos de las manos y los pies afectados, y llevar a la persona afectada a un punto de urgencia.

· En caso no disponer de ayuda médica cercana, hay que sumergir las zonas afectadas en agua tibia (no caliente) o poner paños calientes sobre las áreas afectadas de orejas, nariz, mejillas durante 20 o 30 minutos. La temperatura del agua recomendada es a unos 38 o 40 grados.

· La hipotermia se produce cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar, algo causado generalmente por una exposición prolongada al frío. A medida que la persona presenta hipotermia, las habilidades para pensar y moverse, a menudo, se van perdiendo lentamente.

· Los síntomas de la hipotermia son confusión, somnolencia, debilidad y pérdida de coordinación, disminución del ritmo respiratorio y frecuencia cardíaca.

· Si se presentan síntomas de hipotermia, como confusión o cambios en el estado mental, Sanidad recuerda que hay que llamar al teléfono de emergencias 112.

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