Más de medio millar de copleros y copleras participarán este sábado del 35to.
Encuentro de Copleros
en el pueblo de Purmamarca, lo cual marca la vigencia de “un hecho cultural que trasciende la provincia”, dijeron los organizadores.

En este pintoresco pueblo, famoso por sus Cerros de Siete Colores, los cantores populares elevarán el canto con caja para expresar en versos su felicidad, sus aventuras, sus penas, sus tristezas o exteriorizar a modo de protesta reivindicaciones de derechos.

“Todo es a través de la copla que refleja la identidad de nuestra cultura ancestral“, dijo Selva Vilte, una de las organizadoras, para luego continuar explicando que “mantenemos este hecho cultural con las mismas características que le dieron origen, sin fines de lucro y alejado de todo lo que es comercial o competitivo, tampoco queremos que se convierta en un espectáculo”.

Este sábado los copleros se reunirán alrededor de las 11:00 en la plaza del pueblo para luego compartir un almuerzo de confraternidad y recién a partir de las 15:00 vivir la verdadera fiesta con “la cajeada general”.

Los preparativos comenzarán mañana viernes a las 19:00 en el Club Santa Rosa de Lima donde habrá un acto en homenaje a copleros fallecidos, actividades culturales y toda la música con cantores y anateros del pueblo.

Jujuy se vuelve copla en Purmamarca, como cada enero ese pueblo quebradeño se convierte en el escenario central de la cultura viva indicado en el encuentro fraterno de al menos tres generaciones que conservan la copla como la principal forma de expresión del sentir de hombres y mujeres del lugar.

“Aquí la gran protagonista es la copla y lo que da vida a este hecho cultural es el coplero y la coplera para revitalizar todo el canto del pueblo”, sostuvo Vilte.

Como todos los años se elaboran 500 litros de chicha, una típica bebida de los pueblos andinos “para refrescar la garganta sedienta” de los copleros que llegarán en gran número de distintas parte de Jujuy y de provincias vecinas como Salta, Tucumán y Catamarca.

Fuente: Vía País >> lea el artículo original